El autoconsumo, la mejor vía para reducir el gasto energético de la comunidad de propietarios

El autoconsumo, la mejor vía para reducir el gasto energético de la comunidad de propietarios

Uno de los principales atractivos que tiene nuestra ciudad, es la cantidad de horas de sol de las que disfrutamos a diario. El clima mediterráneo nos permite gozar de la energía y el calor que de manera continuada. Tal circunstancia, unida a la derogación del denominado impuesto al sol, ha creado un panorama totalmente diferente en cuanto al autoconsumo energético. Al margen de las medidas que se ha suprimido, tales como el hecho de tener que instalar un segundo contador, la que consideramos más atractiva de todas afecta directamente a las comunidades de vecinos. Concretamente, se permite que varios vecinos se conecten a la misma instalación.

En Zoe Real Estate Barcelona, sabemos que esto supone una gran oportunidad para el autoconsumo de los inquilinos de edificios de pisos. De modo que, gracias a la instalación de los paneles solares en la zona de la azotea, podrán generar y administrar su propia energía. Lo que supondrán un claro ahorro tanto a nivel individual como en los gastos asociados al mantenimiento energético de la comunidad.

El funcionamiento es bastante sencillo. Primero se deberá hacer un estudio sobre la viabilidad de este plan contactando con alguna empresa del sector. Tras esta valoración, en caso de que sea positiva, se podrá hacer la instalación pertinente. La electricidad que se genere en las placas se distribuirá a todos los pisos a través de la red interna del edificio. El control de la misma se realizará por el contador que posee las placas, donde se recoge la cantidad de energía producida, y los contadores individuales, donde se determina la cantidad de kilovatios que ha consumido cada piso. A parte del consumo personal, parte de la energía se puede utilizar para la iluminación de las zonas comunes o el funcionamiento de los ascensores.

No obstante, debes saber que la implantación de las placas es una medida que debe ser acordada y consensuada en la junta de propietarios. Razón por la que, para ser aprobada se requerirá un tercio de votos a favor de la misma.