Obligaciones que se asumen al ser propietarios de una plaza de garaje

Obligaciones que se asumen al ser propietarios de una plaza de garaje

En el momento que se te presentó la oportunidad de comprar esa plaza de garaje que tanto tiempo llevabas buscando, no te lo pensaste dos veces y la adquiriste. Tenías claro que tener una en el edificio de en frente de tu casa, iba a dejar atrás las horas que te pasabas dando vueltas en busca de un lugar donde estacionar tu coche. No obstante, ser propietario también conlleva una serie de obligaciones con la comunidad de vecinos del inmueble donde se encuentra ubicado el aparcamiento. Por ello, desde Zoe Real Estate Barcelona, queremos explicarte cuales son.

De la misma forma que sucede con tu vivienda, al ser dueño de una plaza de aparcamiento en un edificio diferente, te otorga el derecho de participar en las juntas de propietarios. Por un lado, podrás dar tu opinión a la hora de que tomen decisiones que puedan afectarte, pero, por otro, asumirás la obligación de contribuir a los gastos comunes que se generan al igual que los dueños de las viviendas y locales que conformen la comunidad.

También debes respetar las instalaciones y elementos comunes, ya sean de uso general o privativo de cualquiera de los propietarios. Hay que hacer un uso adecuado de ellos y evitar causar daños o desperfectos. Simultáneamente, la comunidad garantiza que tu plaza siempre se va a encontrar en un buen estado de conservación.
Como propietarios se debe consentir que se realicen las reparaciones que sean necesarias y que afecten a tu plaza. Además se debe consentir la creación de servicios comunes de interés general acordados por la junta. Al mismo tiempo, la comunidad tiene la obligación de resarcirte por los daños y perjuicios que se puedan causar.

Se ha de contribuir a los gastos generales de la finca en proporción a la cuota de participación o a lo dispuesto en los estatutos de la comunidad. En el caso de que, por cualquier razón, se produjese un cambio en la titularidad de la plaza, estarás obligado a comunicárselo al administrador de la finca o el presidente de dicha comunidad.